Roma
Siempre he sentido que en el cambio es donde me es más fácil encontrarme a mí mismo, dentro del propio movimiento. Algunos filósofos clásicos dudaban de la persistencia del yo a través del tiempo. Puedo demostrar que soy yo el mismo de ayer? Algunos incluso llevaban eso al extremo de demostrar científicamente que, de hecho, cada cierto periodo de tiempo, todas nuestras células se habrán renovado hasta el punto de poder decir que ni siquiera físicamente hemos por qué ser la misma persona. Yo tengo mis propias conclusiones al respecto. Mi teoría se basa en que la evolución constante es lo único que se mantiene estable a lo largo de nuestras vidas. Lo que somos en cada momento no es mas que el resultado de la ecuación en este punto del tiempo y del espacio, junto con miles de otros factores, como que has dormido poco, has comido demasiado o que te dejó tu pareja ayer. Considero que esta ecuación que es el EGO, viene dada desde nuestra temprana educación, donde se definen sus variables básicas y sus parámetros, y que con los años podemos ir ampliando sus incógnitas pero no modificar la base, y que una persona inteligente es capaz de averiguar qué ha de añadir a lo que hay para llegar a un punto deseado.
