viernes, diciembre 30, 2005

Una Tradición Personal

Desde que comencé a pasar la nochevieja alejado de mi familia, hace tres años, vengo haciendo algo que me encanta, y es, justo cuando acaban las campanadas, pongo la que será la primera canción que escucho en el nuevo año, una canción elegida cuidadosamente para ese momento. Me parece algo mucho más interesante que el clásico de las uvas, y para mí significa mucho más. Recuerdo que el primer año fué Summer Sun de Koop. Yo estaba solo en mi casa bebiendo un Paternina e intentando hacerme a la vez el nudo de la corbata (algo prácticamente imposible). El siguiente año fue I'm Feeling All Right de Joe Cocker, tas una cena íntima con M. y una amiga. Me pasé la noche peleándome con mi flequillo. Esa noche pinchamos en La Vía Láctea y aunque a nivel de asistencia, la fiesta fue un fracaso, lo pasamos genial en la cabina, en la barra, en los despachos, pasillos, almacenes... Llevábamos la fiesta dentro. Este año ya tengo elegida la canción aunque no la diré aún porque se estropea el efecto aunque puedo adelantar que es de los 80. ¿Cual sería vuestra canción?

The Night


Al caminar por las calles de Madrid tras la media noche, uno se convierte en su íntimo confidente. A cada paso, sorteo historias de cama, suspiros insofocables, secretos a media luz. Pasear por madrid tras la media noche, en dirección a casa pero sin rumbo aparente, uno escucha el sonido de los saxofones adherido al asfalto. Cada paso estoy más cerca de sentir su deidad en plenitud, sin embargo la noche nunca satisface a sus más devotos seguidores. Por eso es que la noche es la más perfecta de las amantes, jamás encontrarás la saciedad en sus caminos, siempre volverás para buscar aquello que dejaste de obtener, quizá, como tributo a su belleza.

miércoles, diciembre 28, 2005

Castposting y Pleasures Book

M. me ha enseñado a poner un reproductor en el blog, así que voy a utilizarlo para poner canciones mías nuevas, viejas o aún por escribir. Lo estreno con la canción que da nombre a este blog, Pleasures Book, cuyo título a su vez está sacado del libro de Clarice Lispector. Espero que os guste.

Out Of Myself


Este disco no me cupo en el top 10 del año, pero quería hacerle una mención especial. El disco de pop perfecto para una fiesta. Podéis escucharlo en la página de su sello www.diamondtraxx.com.

martes, diciembre 27, 2005

Top 10 2005

Ahí van mis Top Ten de 2005

Top 10 Novedades:

Antony & The Johnsons - I Am A Bird
Terry Callier - Lookin' Out
Dayna Kurtz - Beautiful Yesterday
Tom Waits - RealGone
Richard Hawley - Coles Corner
Manic Street Preachers - Lifeblood
Alice Russell - Under The Munka Moon
Franz Ferdinand - You Could Have It So Much Better...
Black Rebel Motorcycle Club - Howl


(puede que alguna referencia sea de finales de 2004 pero no podía dejar de incluirlos en este año)

Top 10 General

Elvis Costello & Burt Bacharah - Painted From Memory
Bob Dylan - Slow Train Coming
Ivy - In The Clear
Ryuichi Sakamoto - B.T.T.B.
Ute Lemper - Punishing Kiss
Pet Shop Boys - Actually
In The Mood For Love OST - Varios
Scott Walker - Scott
Alphaville - Forever Young
The Church - After Everything Now This

Top Ten Canciones (General)

Dayna Kurtz - Love Where Did You Go
Maxïmo Park - Apply Some Pressure
Morphine - The Night
Paul Anka - It's A Sin
Prefab Sprout - When Love Breaks Down
The Walker Brothers - Make It Easy On Yourself
Gil Scott Heron - Lady Day And John Coltrane
Erasure - A Little Respect
Francoiz Breut - Si Tu Disais
Calexico - Not Even Stevie Nicks...


...se me quedan fuera muchas pero... ay, es lo que tiene resumir.

lunes, diciembre 26, 2005

domingo, diciembre 25, 2005

Back To The City

Escribí esa canción hace ya casi dos años hablando, entre otras cosas, de la sensación que tengo cuando vuelvo a Madrid desde casa de mis padres. Siempre siento una mezcla de calidez y nostalgia. Esa especie de soledad que solo puede sentirse en medio de una multitud. El confortable viaje en tren que me trae a casa siempre me hace pensar sobre el tiempo que ha pasado; recuerdo cuando me hice el agujero en el lóbulo de mi oreja izquierda para sellar una especie de compromiso de fidelidad conmigo mismo, con mi manera de ser. Con el tiempo, Madrid se ha convertido en un símbolo de ese compromiso, y aquí me siento en casa. Por eso esa dualidad de abandonar el hogar para venir a casa, una especie de "de lo que vengo" y "lo que soy". Hoy, me acompañaron "Las Partículas Elementales" de Houellebecq, Scott Walker y Cousteau. El año pasado eran The Chameleons y Henry Miller. Hace dos años, The Church y Kundera.

Desaparecidos


Otra vez he vuelto a soñar con mi abuelo. En mi sueño, él estaba vivo, estaba bien, pero de repente la enfermedad le atacaba y le dejaba completamente ausente, incapaz siquiera de tragar saliva. En este año que aún no ha pasado, he soñado con él numerosas veces. A veces sentía su presencia en su casa; otras, volvía a revivir aquellos últimos meses que tuvo y lo terrible que era verle en ese estado. Recuerdo cómo me sentía a su lado, frágil; era como sentir que una parte de mí estaba muriendo con él.
Ayer y hoy he charlado bastante con mi abuela, me contaba cómo estaba el país cuando se conocieron, historias de la guerra civil y de la vida en los pueblos, la España en la que vivió mi abuelo y que, a pesar de las penurias, no pudo arrebatarle la sonrisa. Tan solo el Alzheimer pudo.
Hace unos meses, escuché a alguien hablar de la Guerra Civil como una guerra romántica, como "una de las pocas guerras de la historia en que se enfrentaban el bien contra el mal". Me han entrado ganas de saber más de esa españa, porque es increíble que no haga ni siquiera un siglo.

También hablando de mi abuelo, mi madre me dijo una cosa que me gustó: "Tú eres igual que tu abuelo, que nunca discutía con nadie, pero siempre hacía lo que quería". Y le dí la razón, orgulloso, porque siempre admiré a mi abuelo.

"Nahum, eres mi psicoanalista preferido"
Anoche, hablando con M. a las 2 de la madrugada.

lunes, diciembre 19, 2005

Humo


El tiempo a veces parece ralentizarse, como cuando uno escucha Fade Into You, de Mazzy Star. Todo parece flotar en el aire al ritmo de los movimientos del humo de un cigarro. Ojalá pudiera nadar en un mar de esa sensación durante días, sería lo más parecido a la felicidad que conozco. Caer lentamente, como una hoja de otoño, sobre las sábanas deshechas de tu cama. Cerrar los ojos y sentir que todo termina, mirar hacia atrás y recordar las caras sonrientes de los que nos amaron. Volverlos a abrir y sentir que todo acaba de empezar, y que tú aún estás ahí. Disolverme contigo en un abrazo bajo la media luz de una vela.

sábado, diciembre 17, 2005

El Volumen de la Luz de Invierno


Hoy hacía una mañana preciosa así que a las 10:30 fuimos a desayunar al Brujas, en la plaza de Puerta Cerrada. Entrar a una cafetería en estas fechas, sentir el calor de la gente, el olor a café, y sentir la luz blanca del sol en la cara... En la radio sonaba True de Spandau Ballet. No quedaban mesas libres así que nos sentamos en la barra. El Brujas es el único sitio donde de vez en cuando me permito tomarme un café, no hay otro café en kilómetros a la redonda como el del Brujas, aunque donde se llevan la palma, es en los croissants. Podría decir que no he probado en mi vida alguno mejor. Es un espacio agradable, de colores cálidos, una gran barra de madera barnizada y unas pequeñas mesas junto a los grandes ventanales que dan a la calle Cuchilleros, donde los domingos solemos tomar el té y leer el periódico. Tras llenar el estómago y asumir que estaría nervioso durante un par de horas por efecto del café (jamás me acostumbraré), abandonamos el trascurrido local en busca de un soporte para mi armónica de blues. Ayer se me ocurrió usarla para una versión de Suburbia de Pet Shop Boys y necesitaba el soporte para tocar la guitarra a la vez, pero encontrar esa pieza no estaba siendo tarea fácil, así que hoy era el día para recorrer las tiendas que quedaban por ver cerca de casa. Guitarras, pianos, violines... Una niña probaba su regalo de reyes. "¿Cual te gusta más, mamá? - Yo no entiendo de violines, hija, a mí me suenan todos igual. - A mí me gusta más el segundo que has probado, tiene más registro armónico". Al final, en la última tienda hubo suerte. Y es que el secreto está en buscar lo que se quiere donde a la gente no se le ocurrirá ir, en este caso, era una tienda de instrumentos junto al Palacio de la Ópera especializada en instrumentos clásicos. En la típica tienda de guitarras, estaban todos agotados.

miércoles, diciembre 14, 2005

Un año.

Un año. Repito varias veces en mi cabeza esta palabra. hace un año que abrí este blog. Tengo que reconocer que lo he alimentado con cuentagotas, pero fuera de aquí ha llovido tanto y tan difícil de describir... Hace también un año que murió mi querido abuelo, pero él sigue junto a mí, cerca, como siempre lo ha estado.
Últimamente siento que estoy recuperando fragmentos de mí que dejé en el camino. Me he reencontrado con viejos amigos. A algunos llevaba sin verlos 12 años y, aunque todos hemos cambiado, ha sido emocionante ver como aún estamos unidos, de alguna manera, en el afecto, en cierta manera de ver la vida. A uno de ellos le ví hace 3 años, pero algo no funcionó. Me he dado cuenta de que era yo, y ha sido algo revelador, tanto como pasear con ellos por mi Madrid y su Madrid, como hablar de la libertad que sentíamos cuando estábamos juntos. Creo que esta vez hemos retomado el contacto para mantenerlo, y es algo emocionante, recuperar un amigo que nunca dejó de serlo. Es curioso como este año, es como si realmente la navidad hubiera llegado a mi vida, por esta y otras cosas, y es curioso que ni Diana Krall, ni las luces de fuera y de dentro, ni los árboles, ni tu jersey blanco y con renos, ni la gente, ni las compras, ni Dean Martin, ni Frank Sinatra, ni los cascabeles, ni el muérdago, ni la nieve, tenga nada que ver en ello. Eso sí, ahí quedan los besos, las cenas, los vinos, los tés de "Sueño de Invierno", el buen humor, los cortes de pelo, las duchas calientes, la buena comida, el amor de interiores, y la esperanza, para que la navidad no dure un mes, sino todo el año.

Tan solo un instante

En mi mismo vagón de metro, una pareja juega el juego de la pasión. Juntan sus frentes y se miran profundamente, no pueden evitar que sus labios se arqueen felizmente mientras inhalan el abrazo de su olor. Él sumerje la cabeza en el bosque de su pelo y encuentra la paz momentánea. Están completamente aparte de lo que ocurre a su alrededor. Ella emite un pequeño gruñido de placer mientras él acaricia su espalda. Ella acaricia su cabeza y él vuelve a alejarse para comtemplarla de nuevo, la sonrisa sigue ahí, es real. Comienza acercarse más, primero despacio, luego más rápido, hasta que siente que sus ojos se cierran al contacto de sus labios. Ella piensa su nombre, varias veces, y respira una placentera bocanada de éxtasis. Él muerde cariñosamente su labio inferior... "Ay!" dice ella mientras él la mira con picardía. Y justo en ese momento, ellos comienzan a jugar otro juego. Mientras, una voz en la megafonía del vagón indica el nombre de su estación, y, riendo, salen de la mano de mi vagón.

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