martes, enero 31, 2006

Entre Gustos...

Uno de los grandes placeres que esta sociedad nos ofrece y que no se pueden disfrutar en soledad es, aparte de una buena conversación, una buena discusión. La dialéctica es algo que me encanta, sobre todo cuando se refiere a valorar el arte, no porque me guste criticarlo, si no por que es una de las maneras en que más se aprende. Tiendo a lanzar mis consideraciones con confianza, sin cesiones, y eso provoca siempre reacciones apasionadas. Generalmente procuro contrastar mis opiniones, pero aunque no lo haya echo, defender una idea fervorosamente, aunque sea totalmente errónea, siempre lleva a conocer mejor el tema en discusión, a conclusiones mucho más trabajadas. A veces la gente no sabe apreciar el valor de la discusión, sienten que cuando alguien dice lo que piensa sin reparos, se está atacando a su integridad, y acaban por recurrir a las supuestas tablas de "para gustos... colores!", y ahí es cuando más se enciende mi lengua. El gusto no debe ser la unidad de medida, ni del arte, ni de nada, porque el gusto es algo que depende de la educación, de la cultura, y en eso estoy de acuerdo, hay gustos tan variados como la propia naturaleza. Si utilizamos el gusto como baremo, los resultados pueden ser tan nefastos como en la televisión española. Que a la gente le guste la basura que emiten, no justifica ningún tipo de calidad. A la hora de hacer una valoración, hay que tener en cuenta otras cualidades, la mayoría con un componente objetivo muy importante y necesario: qué se quiere contar, cómo está contado. En esto último entran cientos de cosas de que hablar, todas apasionantes, la producción de una canción, la estructura de una película, hay infinitas maneras de contar lo mismo. También tenemos el error más común de los críticos de arte, con los cuales no me identifico en absoluto, el de suponer que entender el arte es tratar de ver más allá, casi, que el propio artista (aquí parafraseo a mi amigo Ismael en un post que me encantó). Yo he llegado a un punto en que con frecuencia me cuesta diferenciar lo que realmente me gusta de lo que valoro. Creo que pensar así me ha abierto la mente a la hora de saber disfrutar del arte en general, y ahora creo que la única manera de avanzar, en un sentido personal, y universal, es hablando con los demás, discutiendo, compartiendo, siempre con pasión. Por eso, para mí, tomar un café con esta u otra persona, no es solo un placer, es una obligación moral.

viernes, enero 27, 2006

Pocoyo en Wall Street Journal

Hoy, en primerísima portada del diario neoyorkino Wall Stret Journal, aparece uno de los personajes de la serie de animación para la que trabajo. Dicen mis fuentes que es la primera vez que aparece un "dibujo animado", en su portada. El artículo en cuestión habla de la importancia del nuevo mercado infantil, y cómo un producto como Pocoyo, tiene muy en cuenta este mercado antes mismo de que empiece su producción. Este personaje, por ejemplo, que es un pato cuyo nombre es Pato (si... no sé cómo se llamará en españa), tuvo que ser modificado. Sus patas y su cuello se acortaron para que cuando se hiciera el juguete no fueran demasiado finas y se rompieran. Por lo que oigo por la empresa, el merchandising de Pocoyo va a ser bestial. Algunos puede que piensen que el fin principal de esta serie es vender el merchandising. Por suerte, la crítica internacional reconoce la calidad y el cuidado de cada detalle de Pocoyo. Yo mismo, doy fe que artísticamente, hay un trabajo a veces obsesivo. Estoy deseando que llegue aquí para ver a los niños imitando a Pocoyo por las calles de Madrid.

P.D.: Huelga decir, que para mí, lo de que se hable de Pocoyo en un diario neoyorkino, me deja una sensación bastante peculiar, casi surrealista.

Havalina

Cuando pensaba que mi racha de reencuentros ya no podía más de sí, me sorprendo un jueves noche, en una reunión de gente que no me esperaba encontrar, algo casi imprevisto, sorprendente. Antes de llegar a dicha reunión, oro encuentro casual. Las conexiones funcionan, las palabras fluyen como un torrente, las preguntas casi se atropellan entre sí, ansia de saber, de compartir, de recuperar cosas, de emprender otras nuevas. Anoche hubo de todo, por un lado, viejos amigos, por otro, amigos que deberían haberlo sido pero no hubo tiempo y, ahora, quizá lo haya. Gente que me hace sentir en comunión, espíritus afines, almas gemelas, músicos cercanos, músicos al fin... Ojalá pudiera vivir rodeado de la gente que me gusta, tenerlos cerca siempre. Eso sería para mí, la felicidad. Tenerlos al menos, se le aproxima mucho.

lunes, enero 23, 2006

Los Chicos del Agua

Recuerdo con especial cariño uno de sus discos que encontré en el rastro, prácticamente por los suelos: su maravilloso Fisherman Blues. The Waterboys son un grupo muy especial para mí, son uno de esos grupos con una trayectoria única, tremendamente sincera. He escuchado decenas de veces canciones como Fisherman Blues, red Army Blues, She Is So Beautiful... The Waterboys son el último grupo que hizo que las cosas parecieran diferentes a través de mis propios ojos.


Now you say you’ve got trouble / You say you’ve got pain / You say’ve got nothing left to believe in / Nothing to hold on to / Nothing to trust / Nothing but chains / You’re scouring your conscience / Raking through your memories / Scouring your conscience / Raking through your memories / But that was the river / This is the sea yeah!

domingo, enero 22, 2006

Allergy

A veces, en el desarollo psicológico de una persona, intervienen factores físicos que son determinantes. En mi caso la alergia al epitelio de gato es uno de esos factores. De pequeño, a mis padres les regalaron una pequeña gatita de dos meses de vida; pronto se convirtió en un miembro más de la familia. En esa época, empecé poco a poco a tener constipados con asiduidad, otitis y dificultades respiratorias. Al principio, no asociamos esos síntomas a una alergia en desarrollo, y estuve padeciendo sus efectos durante muchos meses. Era tremendamente frustrante porque cuando más fuerte pegaban era por la noche. Un día, el médico me mandó hacer unas pruebas para determinar si estaba padeciendo algún tipo de alergia. Recuerdo que en aquella época esas pruebas eran mediante pequeñas punzadas en los brazos, aplicando las diferentes sustancias sobre los pinchazos. En una sala con sillas, una veintena de personas esperábamos a ver si se nos enrojecían los puntitos en nuestros antebrazos. A mí el epitelio de gato me dió positivo. Desde entonces, trato de entender la naturaleza de esta enfermedad. Hubo un tiempo en que pensé que era caprichosa. Hoy, convivo con un gato. Esta convivencia es posible gracias a la tolerancia que he ido creando. A pesar de todo, días como hoy, la alergia vuelve a mí. Lo interesante de este asunto es que la alergia depende mucho de el estado psicológico en que te encuentras. Anoche bajé las defensas, y automáticamente empecé a sentir el picor en la nariz, aparecieron los estornudos, y, cerca de la media noche, el asma. De esta manera, la alergia se ha convertido en una parte muy importante de mi vida, me sirve como baremo para darme cuenta que me encuentro psicológicamente débil, y que mi cuerpo protesta ante esa situación. Llegar a este punto, ha requerido mucho tiempo y mucha lucha, en muchas ocasiones me he negado a tomar medicamentos para sentir exactamente cómo reaccionaba mi cuerpo ante cada cambio. Hoy en día, no puedo afirmar si es realmente algo de lo que lamentarse, porque ha contribuido a crear lo que soy hoy.

sábado, enero 21, 2006

Malik Othman Yaqub

Probablemente muchos de vosotros hayáis visto a este hombre en la calle preciados. La primera vez que lo ví, algo en él me llamó la atención: mo era el típico músico callejero, de su saxo salía un sonido auténtico, con estilo. Por su aspecto pensé que podría ser neoyorkino, y eso para mí justificó de algún modo su técnica y su buen gusto. Hace poco, mi compañero de trabajo José Antonio, también conocido como Darco Barriofrescos (de lo mejorcito del hip hop nacional a mi parecer) me contó la verdadera historia de este hombre. Malik Yaqub, nacido en Estados Unidos hace 71 años, ha sido un saxofonista y pianista conocido internacionalmente desde los años 50, es más, a los 19 años, aproximadamente en la época en que murió Charlie Parker, Malik era considerado (algunos dicen que sigue siendo) de los mejores saxofonistas del mundo. Actualmente, Malik sufre una enfermedad en las manos que le hace ir perdiendo paulatinamente su movilidad. Desconozco exactamente porqué acabó en la calle, luchando contra el dolor de sus manos por conseguir unas monedas, y sorprende aún más lo bien que sigue tocando a pesar de todo. Su historia me conmueve enormemente, cada día lo busco en su esquina para comprarle alguno de sus CDs. Le deseo toda la suerte del mundo.
He cogido esta foto del blog de Isaac B, conocido mío, culo inquieto donde los haya, fundador de Dial Soul, la radio recientemente clausurada, y cabecilla visible de uno de los movimientos culturales más importantes de la noche madrileña y casi diría que de España en lo que se refiere a música negra.

miércoles, enero 18, 2006

Pequeñas puertas que se abren...

El viernes por la noche, charlando con M en un local que estaba apunto de llenarse, con una copa de vino en la mano, tuve una corazonada de esas que me dan a mí cuando llega el momento de hacer algo. Llevaba meses pensando en ello, no sin miedo, aunque con mucho entusiasmo, y en ese momento me dí cuenta que había llegado el momento de lanzarme. El sábado mismo por la mañana me compré una trompeta. No cabía en mí de ganas de empezar a descubrir sus secretos, sus manías y sus virtudes, sin embargo eso tendría que esperar, pues los baños turcos nos esperaban como un atrasado regalo de reyes. No sabía nada de ese instrumento, absolutamente nada, y es para mí una delicia ir averiguando cómo se produce el sonido, cómo se hace cada nota. Para un músico como yo, acostumbrado a instrumentos de cuerda, cuerda percutida, teclados electrónicos o percusiones, un instrumento de viento es algo diametralmente opuesto, y para mí, eso es algo muy atrayente.
Una trompeta es un instrumento difícil, y la interpretación en ella requiere mucha concentración y esfuerzo físico. Prácticamente se puede decir, que en principio, lo difícil es llegar a hacerla sonar, y es realmente difícil siquiera conseguir mantener una nota. Es curioso cómo se pueden hacer tantas notas sólo cambiando la manera de soplar en la boquilla. No todo el mundo puede llegar a ciertas notas altas, depende de tus cualidades. De momento, en los 5 días que llevo, he conseguido que suene como tiene que sonar, progreso cada día tocando un rato y disfruto muchísimo sintiendo cada pequeño avance. No puedo parar de aprender...

martes, enero 17, 2006

5 Hábitos Personales

Mi amigo Víctor me ha invitado a seguir una cadena, un juego que también me parece divertido y voy a seguirlo, aunque a la hora de invitar a otros a seguirla, seré moderado.

Las reglas son las siguientes, copio y pego:

El jugador de este juego inicia su mensaje con el título “5 extraños hábitos tuyos”. Las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito, de sus extraños hábitos, deben también indicar este reglamento. Al final, debéis escoger 5 nuevas personas a indicar y añadir el link de su blog o diario web. No olvidéis dejar un comentario en su blog o diario web diciendo “Has sido elegido” e invitando que lean el vuestro.

5 EXTRAÑOS HÁBITOS TUYOS

- Creo que mi manía más elaborada es en el desayuno. Suelo desayunar cereales siempre, y depende del tipo de cereales, me gusta la leche sola, con colacao, fría, templada o caliente. Mis criterios de elección son variados y me costaría mucho espacio descibirlos.
- A la hora de despertarme, soy my cuidadoso con el sonido que me da la señal. Ha de ser suave, casi cariñoso; puede ser triste, pero no desesperado. Me gustan por lo general los pianos como de Trois Gymnopedies. Ahora tengo una canción de la B.S. de 37º Le Matin.
- No me gusta acumular objetos, quizá porque tampoco me siento establecido en una casa. Me gustan las personas que guardan todo tipo de recuerdos, pero quizá eso no vaya conmigo. Me gusta vivir las cosas pero no me preocupo por los souvenirs. Por lo general, excepto por mis instrumentos, lo único que me gusta llenar de cosas, es mi cabeza.
- Me gusta "pasar página" tras cada situación, cita, día de trabajo... No me gusta, enlazar situaciones y después de cada evento, necesito un rato para mí, para recomponerme, ordenar mi cabeza y pasar a lo siguiente.
- No me gusta dar muchas vueltas a las cosas/canciones/problemas. Cuando algo no parece tener solución, lo dejo reposar y vuelvo a pensar en ello otro día. No me gusta cuando la gente me insiste en que de muchas vueltas a las cosas (eso ocurre trabajando).
- Hay ciertas películas que no sé por qué me gusta más verlas totalmente solo. Tengo la sensación que tratan temas que tocan la zona más íntima de mi ser y que sólo si las veo sólo podré poner ambas partes en contacto. Esto tiene que ver con que hay una parte en mí que siento que sólo conozco yo.


Mis elegidos para continuar la cadena son

Oceamo
Abierto en Canal

viernes, enero 13, 2006

Bye Bye Life

Hoy es mi último día de vacaciones. Se me encoge el estómago de pensar que he de volver a ponerme los grilletes del trabajo, del valor del tiempo (escaso). Una de las cosas que más me afectan es sentir que uno no tiene el control, puedes levantarte estupendamente un día, y en el trabajo alguien puede acabar con ese bienestar con una palabra. En ese sentido soy muy sensible, una mala mirada, una palabra malintencionada, y me vengo a bajo por dentro. Es algo que me pasa con poca gente, y quizá eso me ocurre por el sentido práctico que tengo que domina todo lo que soy. En el trabajo, más que en otros ámbitos, estás obligado a convivir intensamente con ciertas personas, y la relación con éstas, que no tienen por qué tener nada en común contigo, ha de ser lo más respetuosa posible. Si se supone que tengo que estar con varias personas en la misma habitación, día tras día, más de ocho horas, uno supone que lo mejor es pasar lo más desapercibido posible, cada uno tiene mucho que hacer cada día, la relación tiene que ser cordial y lo más suave posible. Hay gente que no es así, gente que parece que vive cada día como se ve en los reality shows ("la vida en directo" como se autodenominan). Esa gente me produce hastío, parece empeñada es estar ahí, contínuamente, como tu fondo de escritorio, como una radio que no se puede apagar, como las cigarras y los grillos en verano. Tener que convivir con eso, luchar cada día por mantener la energía de uno limpia y fuera de los tonos gris de otros, eso es lo que menos me apetece del mundo. Trabajar, en sí, no me parece un gran esfuerzo.

lunes, enero 09, 2006

Ensayando

He grabado un poco de mi ensayo de Can't Sleep Tonight. Podéis escucharlo abajo.


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domingo, enero 08, 2006

Otra vez la noche

A veces uno se ve arrastrado a salir a la luz de la luna, en medio de un bosque de farolas rotas. El cansancio haciendo mella en los huesos, y enfrente mía, bailes de supervivientes. Me gusta mirar a la gente a los ojos sintiendo que casi no puedo ni sostener los párpados: ahí cada uno verá lo que quiera ver. "En la noche todos los gatos son pardos", "las lechuzas no son lo que parecen... Un último trago para dejar la copa a medias, salir corriendo hasta el último taxi y vuelta a la cama, a volver a aullar como lobos.

jueves, enero 05, 2006

Mi canción para empezar 2006, si obviamos que tras las campanadas en televisión apareció Bertín Osborne "cantando" una ranchera que me pilló desprevenido, es A Little Respect de Erasure. Una canción que he recuperado este año y que me encanta porque es de esas canciones que bailas y cantas y que te dejan con ganas de oirla otra vez, y por supuesto, con una sonrisa en la boca. La letra, como siempre, cada uno la puede interpretar de muchas maneras dependiendo de lo que esté viviendo, y aunque me encanta, en esta ocasión me quedo con lo demás.

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