jueves, julio 13, 2006

Un ejército de días por recordar

Los días pasan veloces y se agolpan en la entrada de la oficina de aspirantes a recuerdo. "Cada vez está más difícil" se oye en la larga cola de momentos impacientes. Hace tiempo que la novedad anda encubierta, y es que la imaginación acaba por ocupar el puesto de la experiencia. Supongo que eso sucede cuando ya tienes suficientes datos, o exceso de datos. El otro día hubo una revuelta. Cientos de candidatos comenzaron a alborotar, indignados por el trato que se les da últimamente. Me pidieron explicaciones, consideración. No supe qué decirles. Tan solo pude esbozar aquel "vuelva usted mañana" que decía Larra, tan característico. Ofuscados, andaron buscando la manera de provocar una muesca imborrable en mí, de modo que se aliaron con el destino, esa inmensa cantera de días por venir, para jugarme una mala pasada. Y así, a un servidor le fue ofrecido viaje, alojamiento y abono de 3 días gratis para el FIB, a cambio de un pequeño y sencillo trabajo, en el peor momento posible. Y mi cabeza dijo no, y después de una mala noche, resolvió que era un sí, que no existía el imposible, pero ya era tarde... Sentí tremendamente no haber estado más alerta. Ahora ese ejército de días candidatos me exigen de nuevo más conderación, o seguirán con sus pesquisas. Así pues, les he invitado a una revisión de su expediente mientras descanso, plácidamente, rodeado de la belleza natural de cierta zona francesa cercana a los pirineos.

miércoles, julio 05, 2006

Despropósitos


El otro día dije que hablaría del concierto. Bien, pues el concierto... fue un desastre. Tardé varios días en quitarme esa sensación negativa que se te queda cuando las cosas salen mal a pesar de tus erfuerzos, y bueno, en este caso poco podríamos haber hecho porque todo fuera distinto. Para empezar, el equipo de sonido no estaba preparado para un concierto de verdad. No había monitores, tan solo un par de altavoces a los lados del escenario, también llamados Side Fills. En palabras del técnico, eso era "para pasarlo bien". Ciertamente, otro grupo podría haber sacado de ahí una experiencia divertida, pero para nosotros era el primer concierto juntos, necesitábamos otra cosa, una experiencia reafirmante. Después, y esto sí que influyó definitivamente mal a la hora de tocar, apenas pudimos probar sonido. No pudimos ajustar la mezcla de los side fills ni probar los volúmenes de los canales de la guitarra. Al final en el escenario no se oía nada definido. La voz muy alta, la guitarra acústica baja, las distorsiones en Parla... Para colmo, en principio sólo teníamos que llevar un par de amplificadores, pero a última hora hubo que mover los conciertos de dia, y como nosotros no podíamos tocar el día definitivo, nos metieron en otro día, con otro tipo de conciertos más electrónicos, de modo que tuvimos que llevar todo el equipo. La gente me dijo que fue un concierto digno, que no sonó mal y que defendimos bien las canciones. Otra gente me dijo que estuve como tímido, para lo que suelo yo estar (que yo esque me subo al escenario y no callo). A mí todo eso me da igual, si sonó bien o no, yo no lo disfruté, y después de tantos ensayos, de acostarme tarde tantos días, de llevar el equipo de un lado a otro... no compensa, desde luego. Eso es no valorar el trabajo de un equipo de personas que quieren disfrutar tocando. Lo más irónico es que los dos grupos que tocaron después, Retrofunk y Nukka Star, pese a que se chuparon todo el tiempo de la prueba de sonido (tomaron el tiempo que es normal, ellos tampoco tienen la culpa), al final tuvieron más problemas técnicos que nosotros y hasa sonaron peor. Es para llevarse las manos a la cabeza.

sábado, julio 01, 2006

Mi setlist del jueves en el concierto de las fiestas del Orgullo. Del concierto hablaré después. Del setlist... no digo nada.

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